MEDIA DE VENDEDORES DEL MAL A PRISIÓN
Paseaban por las calles repletos de “hielitos”, “yerba”, “chiva” y pastillas, por lo que era cuestión de tiempo para que agentes de la PEP les pusieran el alto a estos cinco facinerosos quienes fueron asegurados
El primero de estos cayó mientras los “pepos” se encontraban realizando labores de vigilancia en las inmediaciones del la colonia Pueblo Nuevo, cuando recibieron un llamado al 089 donde se indicaba que en un domicilio ubicado a la altura del callejón Veracruz y calle 9, había un “puchador” trabajando impunemente.
Tras conocer la información, los oficiales se lanzaron al sitio donde ubicaron a un sujeto que salía de una propiedad, mismo que coincidía con la descripción que habían dado en la llamada, por lo que fueron tras él.
Gabriela Ramírez Guzmán, de 51 años de edad, era el sujeto quien resulta que buscaba salir a la calle cargando nada menos que 260 gramos de mota, 1.3 gramos de “hielitos”, y 100 pesos, motivo suficiente para ponerlo bajo arresto.
Mientras esto ocurría al Poniente de la ciudad, al Oriente se le leían sus derechos al de nombre Juan Ramón Osuna Amezcua, de 32 años, quien paseaba por las calles de la colonia González Ortega en posesión de 12 dosis de “ice”.
El sujeto creía que no pasaría nada, pero tremenda sorpresa fue la que se llevó cuando paseaba sobre la avenida Río Atoyac, cuando se topó un convoy de “pepos”, quienes le pusieron el alto para inspeccionarlo, encontrandole la citada cantidad de enervante.
No solo en la ciudad hay “puchadores”, toda vez que cuando agentes de la PEP paseaban por las calles del ejido San Luis Potosí, le marcaron el alto a dos malhechores más identificados como Miguel Angel Hernández Herrera, de 18 años, y Ricardo Pérez Lira, de 26 años, los cuales se andaban “rolando” unas bolsitas a plena calle.
Su descaro les salió caro cuando una unidad de la PEP pasó por el lugar yse dio cuenta de lo que hacían por lo que de inmediato les marcaron el alto.
Aterrados, los dos sujetos emprendieron la huida, pero sus débiles piernas no fueron rival para el motor de ocho cilindros de la unidad que les dio alcance a unos metros del donde fueron observados.
Tras inspeccionarlos, les encontraron nada menos que 6 gramos de “ice” al primero, y al otro una dosis mas.
Este último llamado Ricardo Pérez le puso dedo a su compa pues dijo que la dosis se la había comprado.
El último en caer se reportó sobre la avenida 88 y calle F, en la colonia Venustiano Carranza, donde detuvieron a Edgar Aarón García Ibarra, de 29 años, bajo el mismo sistema aleatorio de detenciones, donde fue sorprendido en posesión de 3 dosis de “cristal” y una dosis de heroína, motivo suficiente para “levantarlo”